En el nombre de Allah, Misericordioso y Clemente
Todos sabemos que el movimiento físico es muy importante para la salud de los niños (y también para la nuestra). Estamos en una época del año en la que muchos aún nos preguntamos si vamos a inscribir a los niños en alguna actividad extraescolar, de entre las cuales las deportivas tomaran un peso en la decisión por los beneficios que aportan.
No hace mucho nos recordaba Marcos la importancia de asociar la práctica deportiva a una alimentación equilibrada, para prevenir la obesidad infantil. Y además nos contó que es muy importante para el desarrollo físico, psicológico y social de los pequeños. Pero ¿sabemos cómo elegir el mejor deporte para ellos?
Para los padres elegir qué deporte practicarán los niños no debería ser demasiado complicado puesto que nos debemos guiar también por las preferencias de nuestros hijos, y sin caer en el error de querer que practiquen aquel deporte que a nosotros se nos da mejor o en el que destacábamos cuando eran adolescentes. Ellos saben decidir y nosotros les guiaremos poniendo sentido común, los niños también deberán saber responsabilizarse.
Si en la etapa de Educación Infantil resulta adecuada la natación porque todos estamos preocupados por que sepan defenderse en el agua, a partir de los doce o trece años ya empieza a ser adecuado que trabajen más inténsamente los músculos. Y para realizar deportes de competición es mejor que los niños hayan crecido un poco y tengan ya nueve años, edad en la cual es más fácil que acepten las reglas del juego, y además exige un sacrificio extra al tener que entrenar cada semana (y muchas veces en sábado o domingo)
Durante los tres primeros cursos de Educación Primaria es más conveniente que conozcan varios deportes sin iniciarse en ninguno de ellos, y especialmente aquellas actividades que se realicen en grupo para ir acostumbrándose a la interacción entre iguales fuera de las clases. Para este curso hemos introducido desde la AMPA de nuestro cole el “Multideporte” como actividad extraescolar, se están inscribiendo niños de entre seis y nueve años justo el grupo de edad a los que le vendrá mejor, más adelante ya se decantarán por una práctica deportiva más concreta.
Pero ¿qué ocurre cuando tenemos un niño pequeño que cree haber decidido la mejor actividad deportiva se cansa a las pocas semanas de empezar? La mejor solución es buscar otro deporte u otra actividad no deportiva (recreativa o artística) insistiendo esta vez en la necesidad de pensar bien si realmente se ajusta a las preferencias y / o capacidades del niño. Eso sí, deberíamos acordar (al menos) la permanencia hasta que acabe el mes.
Y es que no es infrecuente que se ilusionen por varias actividades extraescolares a la vez en función de que sus compañeros las realizan o por que las han visto en su serie favorita
Y si me preguntáis qué deportes son inadecuados para un peque, pues parece obvio que toda práctica arriesgada y que potencialmente pueda producir lesiones, no sería adecuada durante la niñez (estoy pensando en el boxeo), tampoco parece prudente que practiquen deportes que no trabajen los dos lados del cuerpo (el tenis). Obviamente un niño no debe convertirse en un culturista porque ello no le aportará otros beneficios inherentes a la práctica de un deporte en grupo, y además no sirve para que sean más resistentes o para mejorar el equilibrio.
¿Cómo acertar plenamente en el mejor deporte para nuestro hijo en base a sus capacidades y su relación con el desarrollo físico?, si nos quedan dudas podemos hablarlo con el profesor de Educación Física del cole (seguro que estará encantado de recibirnos), el pediatra o el coordinador de actividades extraescolares (que acumulan mucha experiencia año tras año)
No perdamos de vista que para tomar la decisión también tendremos en cuenta nuestra propia disponibilidad ya que en ocasiones para que el niño practique deporte nos debemos desplazar hasta otro barrio (incluso hasta otro pueblo) porque allí hay un club deportivo que satisface nuestra necesidad, ¿es esto compatible con nuestros horarios y con el resto de la familia?.
Y también pensaremos en “cómo es nuestro hijo”, me explico: lo que es bueno para un niño con mucha capacidad de concentración y capaz de integrarse en un equipo, no lo es para un pequeño al que le cuesta seguir el ritmo porque sale cansado del cole y no es capaz de atender normas.
Recordemos finalmente que jugando al aire libre también se ejercitan los músculos y se pone a prueba el equilibrio, que los peques se introducen en la negociación y aceptación de normas, y por supuesto salen fortalecidos, porque el movimiento es salud.
Peques y más
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